jueves, 31 de enero de 2013
Hombres al desnudo
Los desnudos femeninos no son ninguna rareza en el arte. Muchas obras famosas de todos los tiempos y diversas exposiciones han tratado ese tema. El desnudo masculino, por el contrario, es un tema poco visto u olvidado. Eso va a cambiar con la exposición "Hombres desnudos" del Museo Leopold de Viena. La exposición incluye obras de grandes artistas: Albrecht Dürer, Peter Paul Rubens, Paul Cézanne, Auguste Rodin, Gustav Klimt, Edvard Munch, Giacometti Giovanni, Egon Schiele, Andy Warhol, Robert Mapplethorpe y Keith Haring, explorando diferentes enfoques, modelos masculinos y los cambios en la forma de representar el cuerpo, la belleza y los valores.
"Hombres desnudos" inauguró en octubre de 2012 y ayudó a aumentar en un 17 % la cifra de visitantes al museo, hasta los 364.000, convirtiendose en la exposición más visitada de la galería en el año. Lo curioso es que el Museo anunció que prepara una jornada para que, quien lo desee, pueda visitar desvestido la muestra. Si, el 18 de febrero, a partir de las 18 horas local, el museo abrirá sus puertas para quien desee visitar desnudo la exposición, después de haber recibido varias solicitudes al respecto por parte de asociaciones nudistas.
Esta iniciativa no es novedosa para este museo: en 2005 ofreció la entrada gratuita a quienes visitaran desnudos la exposición "La verdad desnuda: Klimt, Schiele, Kokoschka y otros escándalos". Esa jornada se convirtió en un éxito y centenares de personas visitaron la exposición en traje de baño o completamente desvestidos.
Si alguien va a estar de paseo en Viena, quiere recorrer una muestra sobre el desnudo masculino y el hecho de que siempre ha estado presente en el arte, pero no les interesa el nudismo, pueden visitarla hasta el 4 de marzo inclusive. O, si se animan y no se escandalizan, el proximo 18 de febrero es el día.
martes, 22 de enero de 2013
Un estafador para Modigliani
| Nu assis sur un divan (La Belle Romaine) |
| Christian Gregori Parisot |
La policia llevaba dos años investigando su modus operandi: Parisot organizaba exposiciones en todo el mundo (desde el castillo Ursino de Catania a Bangkok) con el objetivo último de captar posibles clientes para las falsas piezas de Modigliani que astutamente intercalaba con las originales. Cuando aparecía alguien interesado en la adquisición de algún desnudo femenino o algún busto africano de madera, Parisot conducía su interés hacia las obras falsificadas. Y tenía todas las de ganar: ¿quién iba a desconfiar de la autenticidad de piezas avaladas por el mismísimo Instituto Modigliani?
Y la estafa tiene muchos ceros: Un pequeño dibujo auténticamente falso de Modigliani superaba los 60.000 euros y una cabeza de bronce nunca bajaba de los 70.000. Ahora se le acusa de los delitos de falsificación, receptación y venta ilegal de obras de arte y se encuentra en arresto domiciliario. Mientras, la sede del Instituto Modigliani en el Palazzo Taverna se encuentra cerrada.
Modigliani fue un personaje bohemio y genial de la historia del arte. Vivió todo tipo de excesos alcohólicos, narcóticos y sexuales, y aún tuvo tiempo de dejar una obra inmortal. Si les interesa pueden ver la pelicula sobre su vida y su rivalidad con Picasso, protagonizada por Andy Garcia, acá el trailer.
viernes, 18 de enero de 2013
Arte desde el psiquiátrico
Hay artistas cuya historia personal es tan fascinante, o más, que su propio trabajo. Podría hablar de varios casos en la historia del arte pero la protagonista del día es la japonesa Yayoi Kusama.
Inclasificable, excéntrica, experimental, original, inimitable es desde hace seis décadas la artista viva más prestigiosa de Japón. Y trabaja en su estudio cercano al psiquiátrico de Tokyo donde está internada por voluntad propia desde 1977. Y es que desde pequeña ha tenido problemas mentales que le han servido como fuente de inspiración en toda su producción. El arte se convertió en la válvula de escape a su esquizofrenia: “Si no hubiese hecho arte, me hubiera suicidado hace mucho tiempo” declaró una vez.
En el mes de junio el Malba trae a Buenos Aires la gran restrospectiva de Kusama que giró el año pasado por los más grandes museos europeos. Acá les dejo el video donde esta increible japonesa anuncia su llegada a nuestro país.
Inclasificable, excéntrica, experimental, original, inimitable es desde hace seis décadas la artista viva más prestigiosa de Japón. Y trabaja en su estudio cercano al psiquiátrico de Tokyo donde está internada por voluntad propia desde 1977. Y es que desde pequeña ha tenido problemas mentales que le han servido como fuente de inspiración en toda su producción. El arte se convertió en la válvula de escape a su esquizofrenia: “Si no hubiese hecho arte, me hubiera suicidado hace mucho tiempo” declaró una vez.
| Instalación Dot Obssesion en el Pompidou |
Puntos multicolores inundan buena parte de su producción, y estos círculos representan más que simples lunares sobre objetos: Kusama llena sus instalaciones con estas figuras que han definido su obra durante toda su carrera artística, asociando la idea del fin de un ciclo y la renovación en el interior de cada ser humano y para que el visitante pueda recrear las mismas experiencias alucinatorias que ella ha sufrido toda su vida.
Yayoi también ha incursionado en el mundo de la moda, en colaboración con Louis Vuitton ha creado productos , bolsos y zapatos cubiertos de brillantes lunares rojo, amarillo y negro: su marca registrada.En el mes de junio el Malba trae a Buenos Aires la gran restrospectiva de Kusama que giró el año pasado por los más grandes museos europeos. Acá les dejo el video donde esta increible japonesa anuncia su llegada a nuestro país.
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lunes, 14 de enero de 2013
Una pintura bajo sospecha
El "Retrato de Duquesnoy", pintado en 1623 por el genio flamenco Anton Van Dyck, es uno de los emblemas del patrimonio artístico belga y una de las obras estrella del Museo de Bellas Artes de Bruselas. Sin embargo, un programa de investigación de la televisión pública belga se ha atrevido a poner en duda su autenticidad y afirmar que solo se trata de una copia.
La historia es así: el original de Van Dyck pertenecía a la colección privada del rey Leopoldo II, quien pasó a la historia como propietario de una inmensa colonia africana que luego sería el Congo Belga. En 1890 se produjo un devastador incendio en el palacio de Laeken de Bruselas y, según lo que se publicó entonces, el retrato de Duquesnoy estaría entre las víctimas del accidente. Sin embargo, poco tiempo después, en 1909, figuraba entre la lista del lote de obras de arte que Leopoldo II tenía intención de vender al marchante francés Francis Kleinberguer para recomponer su fortuna. Ante la posibilidad que Bélgica perdiera tal importante obra de su patrimonio, el estado compró al monarca el cuadro en cuestión. Pero, oh, sorpresa! ese mismo año el marchante se anotó la venta de este cuatro a un millonario norteamericano que lo mantuvo en su casa de Nueva York al menos hasta 1929 cuando fue prestado para una exposición dedicada al gran maestro flamenco. Entonces, ¿el rey Leopoldo estafó al estado belga?
La investigación señala que el cuadro que cuelga en el museo de Bellas Artes mide 7 cm menos que lo que figura en la documentación histórica, mientras que el catálogo de la exposición donde se vio por última vez el otro, figuran las medidas exactas. Los descendientes del comprador y los actuales propietarios del apartamento neoyorkino no saben nada de la obra, de modo que no hay manera de realizar comparaciones con el ejemplar colgado en el Museo en donde, además, se niegan a someter a la obra a pruebas agresivas que pudieran dañarlo.
¿Cuál de las obras es auténtica? ¿Será la de Bruselas o la desaparecida de NY? ¿O quizás ambas son falsas y la verdadera se prendió fuego en el incendio? Tal vez nunca lo sepamos.
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martes, 18 de diciembre de 2012
La maldición de los guerreros chinos
En 1974 un campesino descubrió por casualidad en Xian (China) un yacimiento arqueológico fascinante que se mantenía intacto desde hacia más de 2.200 años: los guerreros de terracota de Xi’an, más de 6000 figuras de tamaño natural que representan a hombres de guerra, sirvientes, guardaespaldas y parte de una corte real. Estas figuras eran solo la punta del iceberg de un descubrimiento aún mayor, la tumba del primer emperador de China, Qin Shihuang.
Este mes, un equipo internacional de arqueólogos ha encontrado las ruinas de un antiguo palacio imperial, el complejo más grande descubierto hasta ahora. Se trata de un palacio de 690 metros de largo y 250 metros que incluye 18 casas de estilo patio con un edificio principal en el centro, una pirámide de tres pisos y 76 metros de altura, cubierta de tierra y preservada por un complejo sistema de drenaje: la tumba real de Qin Shihuang.
Pero el descubrimiento generó frustración y temor: nadie se atreve a entrar a la tumba del emperador porque podría ser una trampa mortal. Si, están frente al mayor descubrimiento de la era moderna... y no pueden tocarlo.
Antiguos escritos detallan cómo su interior esconde tesoros de valor incalculable pero también hablan de trampas que podrían dificultar la apertura de la cripta. Los planos que han dibujado los arqueólogos chinos usando avanzadas técnicas de volumetría subterránea hacen pensar que el complejo funerario, cuya distribución tampoco está clara, guarda todo tipo de sorpresas desagradables, incluidas flechas que se dispararían solas. Los artesanos que construyeron las trampas pusieron ballestas de forma que si algún saqueador entraba, fuese disparado inmediatamente. Tampoco el Gobierno quiere correr ningún riesgo y se niega a conceder todavía los permisos para investigar la pirámide y el palacio de Qin. Pekín considera que no existe tecnología suficientemente avanzada como para asegurar que el interior no se vea afectado con la apertura, y prefiere esperar al momento adecuado. Así que, por ahora, sigue oculto el secreto mejor guardado de China. ¿Quién quiere ser el Indiana Jones del siglo XXI?
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martes, 11 de diciembre de 2012
Nefertiti, la más bella del Nilo
Hace exactamente 100 años, el arqueólogo alemán Ludwig Borchard dirigía excavaciones arqueológicas en el valle de Amarna, una región situada en la ribera oriental del Nilo, en las ruinas de la ciudad de Akhetatón, donde se encontraba el hogar del escultor Tutmosis. Allí descubrió un busto de caliza y yeso de veinte kilos y 47 centímetros de altura que representa a la bella y enigmática reina Nefertiti.
La ciudad de Akhetaton fue construida a mediados del siglo XIV a.C.por el faraón Akhenatón, convirtiéndose en un par de años en la nueva capital de Egipto. El faraón buscaba un nuevo lugar de culto al dios Athón, representado iconográficamente por un disco solar cuyos rayos acaban en manos portadoras de la llave de la vida. Akhenatón se mudó a la nueva ciudad junto con su esposa Nefertiti, cuyo nombre se traduce como Bondad de Athón, la bella ha llegado. Su belleza fue legendaria pero también su papel político y religioso ya que se suele hablar de un reinado en colaboración entre Akhenatón y su gran esposa real.
La expedición que descubrió la escultura de Nefertiti era financiada por el mecenas, coleccionista y empresario James Simon quien la donó al Museo egipcio de Berlín, que la exhibiría hasta 1943 cuando fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial. El busto fue trasladado a un lugar seguro y durante el régimen nazi, el ministro prusiano Hermann Göring planteó devolver el Busto de Nefertiti; Hitler sin embargo se negó expresando en un discurso que se trata de "un icono". Tras la guerra, se exhibió en diversos museos berlineses hasta su regreso al Neues Museum en octubre de 2009 tras la rehabilitación del edificio.
Desde 1930 Egipto reclama a Alemania la restitución del busto de Nefertiti, pero Berlín considera que la adquisición se hizo legalmente en 1913 y no están dispuestos a devolverla.
Para celebrar el centenario de su descubrimiento, el Neues Museum inaugura una exposición que estará abierta al público hasta el 13 de abril de 2013. Im Licht von Amarna. 100 Jahre Fund der Nofretete (A la luz de Amarna. Cien años del hallazgo de Nefertiti) es una muestra que reune además unos 1300 objetos que ilustran la era de la reina Nefertiti y de su esposo: vasijas, joyería, artículos de cocina, muebles de piedra e incluso el marco esculpido en madera de una puerta.Y por su puesto, brinda la oportunidad de admirar la belleza única de la reina Nefertiti.
viernes, 7 de diciembre de 2012
Historia de un robo de pelicula
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| Retrato del Duque de Wellington, Goya |
Corre el año 1961 y la National Gallery de Londres exhibe, orgullosa, una obra de Goya comprada en subasta unos meses atrás. Se trata de Retrato del Duque de Wellington, pintado en 1812 por el célebre artista español. Pero pronto la obra se convirtió en noticia al ser robada y ocupó las portadas de la prensa británica.
Pasaron cuatro años y la policia británica seguía desconcertada y sin hallar al culpable cuando apareció un taxista de 61 años, Kempton Bunton, y confesó haberse colado por la ventana de los baños del museo, descolgado el cuadro y habérselo llevado tranquilamente por el mismo sitio por el que entró. Aunque la versión de Bunton no acababa de convencer a la policía, que entendía que por su avanzada edad era difícil que hubiera robado el cuadro él solo, el taxista cumplió tres meses de prisión por autoría material e intelectual del delito.
Ahora el robo vuelve a ser noticia porque el diario The Guardian ha publicado unos documentos desclasificados recientemente por el Archivo Nacional británico que demuestran que Kempton Bunton no fue el culpable de este robo. La operación fue gestada por su hijo, John Bunton, quien escaló la pared de la National Gallery con una cuerda dejada por unos albañiles, entró en el museo por los baños y se llevó el cuadro para regalárselo a su padre, que tenía una campaña para que los pensionistas dejaran de pagar las licencias para ver la televisión. Aunque su padre fue condenado por el hecho, Bunton confesó su delito cuatro años después en un ataque de pánico tras haber sido arrestado por una ofensa menor. La policia no pudo imputarlo ya que no tenía suficientes pruebas y no pudo encarcelarlo.
Un nuevo final para un robo muy famoso en su momento que, incluso, apareció en la trama del primer filme de James Bond, Agente 007 contra el doctor No (Dr. No, de 1962).
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