Mostrando entradas con la etiqueta Bélgica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bélgica. Mostrar todas las entradas
lunes, 14 de enero de 2013
Una pintura bajo sospecha
El "Retrato de Duquesnoy", pintado en 1623 por el genio flamenco Anton Van Dyck, es uno de los emblemas del patrimonio artístico belga y una de las obras estrella del Museo de Bellas Artes de Bruselas. Sin embargo, un programa de investigación de la televisión pública belga se ha atrevido a poner en duda su autenticidad y afirmar que solo se trata de una copia.
La historia es así: el original de Van Dyck pertenecía a la colección privada del rey Leopoldo II, quien pasó a la historia como propietario de una inmensa colonia africana que luego sería el Congo Belga. En 1890 se produjo un devastador incendio en el palacio de Laeken de Bruselas y, según lo que se publicó entonces, el retrato de Duquesnoy estaría entre las víctimas del accidente. Sin embargo, poco tiempo después, en 1909, figuraba entre la lista del lote de obras de arte que Leopoldo II tenía intención de vender al marchante francés Francis Kleinberguer para recomponer su fortuna. Ante la posibilidad que Bélgica perdiera tal importante obra de su patrimonio, el estado compró al monarca el cuadro en cuestión. Pero, oh, sorpresa! ese mismo año el marchante se anotó la venta de este cuatro a un millonario norteamericano que lo mantuvo en su casa de Nueva York al menos hasta 1929 cuando fue prestado para una exposición dedicada al gran maestro flamenco. Entonces, ¿el rey Leopoldo estafó al estado belga?
La investigación señala que el cuadro que cuelga en el museo de Bellas Artes mide 7 cm menos que lo que figura en la documentación histórica, mientras que el catálogo de la exposición donde se vio por última vez el otro, figuran las medidas exactas. Los descendientes del comprador y los actuales propietarios del apartamento neoyorkino no saben nada de la obra, de modo que no hay manera de realizar comparaciones con el ejemplar colgado en el Museo en donde, además, se niegan a someter a la obra a pruebas agresivas que pudieran dañarlo.
¿Cuál de las obras es auténtica? ¿Será la de Bruselas o la desaparecida de NY? ¿O quizás ambas son falsas y la verdadera se prendió fuego en el incendio? Tal vez nunca lo sepamos.
Etiquetas:
Bélgica,
Bruselas,
falsificaciones,
pintura flamenca,
Van Dyck
Suscribirse a:
Entradas (Atom)