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martes, 22 de enero de 2013

Un estafador para Modigliani

Nu assis sur un divan (La Belle Romaine)
Amedeo Modigliani, fue un pintor y escultor nacido en Livorno en 1884 y fallecido en París en 1920 después de una de sus míticas borracheras. Al tiempo que se celebraba el funeral, su última amante, Jeanne Hébuteme, con la que acababa de tener una hija y estaba de nuevo embarazada, decidió seguirlo al más allá tirándose por la ventana de un quinto piso. La hija de ambos, Jeanne, de 14 meses, fue dada en adopción a una hermana del artista y con el tiempo escribiría la historia de su padre y confiaría su legado a Christian Gregori Parisot, quien desde 1983 se viene ocupando de certificar la autenticidad de las obras de Modigliani.

Christian Gregori Parisot
Durante tres décadas Parisot se dedicó al noble arte de velar por el patrimonio de Amedeo Modigliani hasta que, en diciembre pasado, agentes de los Carabinieri lo detuvieron en Roma bajo la acusación de poner a la venta 59 piezas falsas del maestro de Livorno por más de seis millones y medio de euros.
La policia llevaba dos años investigando su modus operandi: Parisot organizaba exposiciones en todo el mundo (desde el castillo Ursino de Catania a Bangkok) con el objetivo último de captar posibles clientes para las falsas piezas de Modigliani que astutamente intercalaba con las originales. Cuando aparecía alguien interesado en la adquisición de algún desnudo femenino o algún busto africano de madera, Parisot conducía su interés hacia las obras falsificadas. Y tenía todas las de ganar: ¿quién iba a desconfiar de la autenticidad de piezas avaladas por el mismísimo Instituto Modigliani?
Y la estafa tiene muchos ceros: Un pequeño dibujo auténticamente falso de Modigliani superaba los 60.000 euros y una cabeza de bronce nunca bajaba de los 70.000. Ahora se le acusa de los delitos de falsificación, receptación y venta ilegal de obras de arte y se encuentra en arresto domiciliario. Mientras, la sede del Instituto Modigliani en el Palazzo Taverna se encuentra cerrada.
Modigliani fue un personaje bohemio y genial de la historia del arte. Vivió todo tipo de excesos alcohólicos, narcóticos y sexuales, y aún tuvo tiempo de dejar una obra inmortal. Si les interesa pueden ver la pelicula sobre su vida y su rivalidad con Picasso, protagonizada por Andy Garcia, acá el trailer.

lunes, 14 de enero de 2013

Una pintura bajo sospecha

El misterio de Van Dyck

El "Retrato de Duquesnoy", pintado en 1623 por el genio flamenco Anton Van Dyck, es uno de los emblemas del patrimonio artístico belga y  una de las obras  estrella del Museo de Bellas Artes de Bruselas. Sin embargo, un programa de investigación de la televisión pública belga se ha atrevido a poner en duda su autenticidad y afirmar que solo se trata de una copia.
La historia es así: el original de Van Dyck pertenecía a la colección privada del rey Leopoldo II, quien pasó a la historia como propietario de una inmensa colonia africana que luego sería el Congo Belga. En 1890 se produjo un devastador incendio en el palacio de Laeken de Bruselas y, según lo que se publicó entonces, el retrato de Duquesnoy estaría entre las víctimas del accidente. Sin embargo, poco tiempo después, en 1909, figuraba entre la lista del lote de obras de arte que Leopoldo II tenía intención de vender al marchante francés Francis Kleinberguer para recomponer su fortuna. Ante la posibilidad que Bélgica perdiera tal importante obra de su patrimonio, el estado compró al monarca el cuadro en cuestión. Pero, oh, sorpresa! ese mismo año el marchante se anotó la venta de este cuatro a un millonario norteamericano que lo mantuvo en su casa de Nueva York al menos hasta 1929 cuando fue prestado para una exposición dedicada al gran maestro flamenco. Entonces, ¿el rey Leopoldo estafó al estado belga?
La investigación señala que el cuadro que cuelga en el museo de Bellas Artes mide 7 cm menos que lo que figura en la documentación histórica, mientras que el catálogo de la exposición donde se vio por última vez el otro, figuran las medidas exactas. Los descendientes del comprador y los actuales propietarios del apartamento neoyorkino no saben nada de la obra, de modo que no hay manera de realizar comparaciones con el ejemplar colgado en el Museo en donde, además, se niegan a someter a la obra a pruebas agresivas que pudieran dañarlo.
¿Cuál de las obras es auténtica? ¿Será la de Bruselas o la desaparecida de NY? ¿O quizás ambas son falsas y la verdadera se prendió fuego en el incendio? Tal vez nunca lo sepamos.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Falsificaciones, fraude y escándalo en NY

Jackson Pollock

Otra vez el mercado del arte bajo la lupa de la justicia: el FBI está investigando por fraude a galerías de New York por la venta de cuadros falsificados. Todo comenzó con la denuncia del coleccionista británico Pierre Lagrange, que compró una obra de Jackson Pollock por la suma de 17 millones de dólares (12,7 millones de euros) y la mandó a analizar. Grande fue su sorpresa cuando los químicos comprobaron que la obra contenía dos tipos de pintura que no habían sido inventados cuando murió el artista, en 1956. O sea, era falsa.
La investigación arrancó con los galeristas que pusieron en circulación la obra y no pudieron dar una versión creíble sobre la procedencia de las pinturas. La trama se complica y el caso ha salpicado a marchantes tan venerables como The Knoedler Gallery, cuya galería cerró súbitamente sus puertas el miércoles, luego de 165 años de existencia. Al día de hoy, se ha objetado la autenticidad de al menos 15 obras introducidas al mercado desde 1993, incluyendo otras de Pollock y de Robert Motherwell.
Las falsificaciones están, el fraude existió, ahora solo resta encontrar a los culpables. En tiempos de crisis económica la inversión en arte puede ser un refugio seguro, pero estos escándalos traen consecuencias. Un duro golpe para el mercado del arte, que pierde credibilidad en una de sus plazas más importantes, la ciudad de New York.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Falsificador a la carcel

Wolfgang Beltracchi es un señor germano fanatico de las motos y de la pintura, lo que en alemán llaman un "artista de la vida" (lebenskünstler), un vividor. En 1995, asfixiado por deudas y en complicidad con su esposa, fundó la banda de falsificadores de arte más exitosa que se recuerda en Alemania. Para justificar el origen de sus falsificaciones y poder venderlas crearon una fábula: se inventaron un rico abuelo industrial, amigo del galerista de Dusseldorf Alfred Flechtheim, a quien le atribuyeron la creación de una colección de arte con obras de Max Ernst, Max Pechstein, Heinrich Campendonk, André Derain, Fernand Léger y Kees van Dongen. La primera venta de una de estas falsas obras la hicieron nada mas y nada menos que en Christie's, la casa de subastas más importante del mundo y les reportó una ganacia de 80 mil euros. El exito inicial los entusiasmó y sugieren que la banda habría vendido 200 obras falsas en todo el mundo, que hoy estarían valoradas en cientos o hasta miles de millones de euros. Encarcelado en Colonia y tras un juicio que duró 9 días, Beltracchi fue condenado la semana pasada a seis años de prisión, luego de confesar sus actividades delictivas. Sin embargo el fallo impedirá saber cuántas falsificaciones puso la banda en circulación.
Las copias siempre han circulado, las falsificaciones de obras de arte comenzaron casi al mismo tiempo que el arte se establecía como tal. Ni expertos ni millonarios están exceptos de ser engañados. Y el multimillonario mercado del arte, que valora más una firma que las cualidades de una pieza, termina perdiendo credibilidad con estos casos de estafas, siendo las obras originales las que terminan recibiendo el impacto negativo generado por incertidumbres y desconfianzas.

jueves, 6 de octubre de 2011

El falsificador que engañó a los nazis


Nos encantan las historias de falsificadores y la entrada de hoy se la dedico al holandés Van Meegeren, un pintor y marchand considerado uno de los mas ingeniosos falsificadores del siglo XX.
Este señor, cuyas obras propias eran despreciadas por los críticos, se dedicó a pintar falsificaciones de Jan Vermeer y otros pintores flamencos que los expertos consideraron genuinas. Su estafa más conocida fue Cristo con la mujer adúltera, obra que vendió al mariscal alemán del III Reich Hermann Goering. Al terminar la guerra la obra fue encontrada y la policia holandesa arrestó a Van Meegeren por traición a la patria, por haber vendido una obra del patrimonio nacional al enemigo. Sus opciones eran 2: condena a muerte o cadena perpetua y terminó confesando que la obra no era original si no que el mismo la había pintado. Pero esto tuvo que probarlo, en prisión debió pintar otra obra de Vermeer para que los jueces cambiaran de opinión y salvarse de la horca. Debió demostrar cómo envejecía el lienzo, cómo obtenía los pigmentos que usaba Vermeer, la manera en que conseguía el craquelado, hasta como pegaba al lienzo pelos de comadreja obtenidos de pinceles antiguos. Finalmente su pena se redujo a un año de prisión por falsificador pero murió en la carcel de un ataque al corazón.
Llega el fin de semana y les recomiendo una pelicula sobre Vermeer, La joven de la Perla de Peter Webber, con Colin Firth en el papel del pintor flamenco y Scarlett Johansson como su musa. Se la van a perder?

jueves, 1 de septiembre de 2011

Historia de un falsificador



La semana pasada surgió el tema de las falsificaciones en el arte y hoy quiero contarles la historia de Elmyr de Hory, autor de uno de los mayores fraudes de la historia del arte: vendió más de 1.000 obras falsas de pintores de la talla de Picasso, Matisse, Renoir, Modigliani, Toulouse-Lautrec, Gauguin o Chagall. Nacido en 1905, Hory fue un noble húngaro venido a menos que pintaba para sobrevivir durante la 2º Guerra Mundial. Un día una amiga noble y multimillonaria, lady Campbell, se fijó en un dibujo que él había hecho en 10 minutos y lo confundió con un Picasso. Desconcertado, Elmyr se lo vendió. Vió el negocio y decidió no copiar los cuadros de grandes artistas, si no crear obras nuevas imitando el estilo, el trazo, la pincelada, el gesto pictórico y los temas de cada uno de ellos. Con sus obras consiguió engañar a todos, a artistas como Picasso, que consideró como suya una de las falsificaciones de Elmyr, a museos, a galerías de arte y a coleccionistas de todo el mundo, que compraron las obras durante 30 años. El engaño se desenmascaró cuando se publicó un libro de Clifford Irving donde se contaba la vida del pintor falsificador que hasta fue tapa de la revista Time. Mas tarde Orson Welles basó su película F de Fraude en la biografía escrita por Irving. Cercado por problemas personales y con la justicia, Elmyr se suicidó en Ibiza en 1976 antes de ser extraditado a Francia, donde iba a ser juzgado por estafa. O no. Testimonios aseguran haber visto a Hory en las playas de Australia retozando con nuevos amantes y pintando cuadros que seguirían engrosando los fondos de las colecciones de medio mundo.

Les cuento que la ganadora de las entradas para Expotrastiendas es Gabriela. Gracias a todas por participar!

miércoles, 24 de agosto de 2011

El robo de la Gioconda y las falsificaciones en el arte




El pasado 21 de agosto se cumplieron 100 años del robo de la Mona Lisa en el Museo del Louvre. Muchas fueron las hipótesis, y la lista de sospechosos incluyó al poeta francés Guillaume Apollinaire y el pintor español Pablo Picasso, potenciales interesados en destruir la obra, críticos como eran entonces con los museos y el arte oficial. La Gioconda apareció en Florencia años mas tarde y en manos del carpintero italiano Peruggia. Pero el autor intelectual del robo habría sido el argentino Eduardo de Valfierno, quien encargó el robo para falsificar la obra y vender las copias. Mientras el cuadro estuvo desaparecido Valfierno contactó a seis millonarios quienes compraron falsas Giocondas convencidos de obtener la original.
Las falsificaciones son tan antiguas como el arte, en la antigua Roma circulaban cuencos de plata "egipcios" fabricados por fenicios dispuestos a explotar una moda. Y Miguel Angel, para sobrevivir en su juventud, realizó una escultura de Eros, la envejeció y la enterró para que fuera descubierta, pasando por ser una auténtica pieza arqueológica. Existen falsificadores que se han hecho tan famosos como los grandes maestros: Han Van Meegeren engañó a muchos expertos con sus falsos Vermeer, hasta que fue llevado a juicio.
Dicen que un artista sólo pasa a la gran historia del arte cuando su obra ha sido falsificada, será?