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| Arriba, el Ecce Homo. Abajo, Cecilia, su restauradora |
Imposible no hablar de ella: la española Cecilia Giménez es toda una celebridad y la restauradora más famosa del mundo. Y esto le sucedió en menos de una semana. Todo comenzó el martes pasado cuando un diario de Zaragoza publicó las fotos de su trabajo: una intervención pictórica en un Cristo de la iglesia de su pueblo que resultó en un completo desastre. Al día siguiente la noticia recorrió el mundo al ser replicada en los medios españoles, la BBC, Le Monde, el New York Times, Al Jazeera y, por su puesto, las redes sociales como Facebook y Twitter.
Pero Cecilia no es restauradora, solo tiene mucha fé y buenas intenciones. Y este tema de la fama repentina, a sus 81 años, la dejó de cama y con un ataque de ansiedad. El original, un mural representando al Ecce Homo (representación de Jesús), pintado por un tal Elías García Martínez, estaba seriamente deteriorado y la octogenaria solo intentó arreglarlo sin tener conocimientos en la materia. Cecilia decidió el mejor aspecto de esta obra de arte por cuenta propia, sin notificar a nadie y los resultados están a la vista, convirtió a la obra de arte en otra completamente distinta.
El Ayuntamiento no ha tomado ninguna decisión sobre el futuro de la pintura aunque hay equipos de restauradores expertos evaluando las posibilidades de arreglarla. Mientras, guardias de seguridad escoltan la pintura para protegerla de los miles de curiosos que se acercan a verla y sacarle foto. Además, los vecinos recogen firmas para que se mantenga el estado actual del Cristo y dan su total apoyo a la anciana,que hasta tiene su club de fans en Facebook.
¿Ustedes qué opinan? ¿ Se debería llevar el Ecce Homo a su estado original o la versión de Cecilia se ganó su derecho a permanecer en la iglesia?




