

Una noticia que no se lee todos los días: el Museo Metropolitano de New York ha decidido devolver a Egipto diecinueve piezas arqueológicas que tenía expuestas desde los años veinte del siglo pasado. Los objetos, pequeñas figuras de animales y joyas, fueron encontradas en la tumba del faraón Tutankamón y, a partir de ahora, serán incluidas en la colección del Museo Egipcio de El Cairo, donde se encuentra la mayor parte de los tesoros pertenecientes al joven faraón. El Metropolitan decidió entregar esos objetos a Egipto, tras una serie de negociaciones entre responsables egipcios y estadounidenses.
Esta iniciativa viene en sintonía con la devolución de Yale a Perú de reliquias del Macchu Picchu. Ojalá estos gestos se repitan en otros museos del mundo y se sigan repatriando piezas a sus países de origen. Por ahora esta acción servirá para que Egipto no pierda las esperanzas con respecto a a la recuperación de seis piezas únicas que reclama a museos internacionales. Una de ellas es un busto de Nefertiti que está expuesto en el Neues Museum de Berlín. A pesar de las peticiones oficiales, el gobierno alemán alega que Egipto no tiene ningun derecho sobre esta antiguedad y rechaza las negociaciones. Por ahora Nefertiti se queda en Berlín.