
En el circuito del mercado del arte hay un actor de perfil bajo pero de suma importancia: el galerista o marchand de arte. Este personaje es el intermediario entre el artista y el comprador, y muchas veces es el marchand quien logra que una producción artística adquiera valor en el plano sociocultural y comercial. Y si hablamos de galeristas famosos Larry Gagosian es uno de los más reconocidos del mundo entero. Pero a veces el exito se paga caro y nuestro amigo Gagosian se encuentra acorralado por demandas judiciales. Hace poco perdió un juicio por infringir los derechos de autor del fotografo Patrick Cariou y ahora debe enfrentar en la corte al millonario Robert Wylde que lo acusa por daños y perjuicios y le reclama 4.5 millones de euros. Wylde era un buen cliente de la galería (entre 2004 y 2009 gastó casi 5 millones de euros en 10 obras) hasta que un día descubrió que un tercio de una de sus obras compradas a Gagosian(La prueba del ojo inocente, de Mark Tansey, ver imagen) pertenecía al Met de New York. La defensa del marchand planea defenderlo con el relato de sus 30 años de intachable trayectoria.
Larry es considerado el galerista más influyente del mundo pero aquí la última palabra la tiene la justicia.