
El nazismo, en el transcurso de la 2º Guerra Mundial, llevó a cabo un planificado saqueo de obras de arte de sus víctimas por orden de Hitler. Hubo un expolio sistemático cometido por los nazis en los países que invadían. Sólo en Francia, Bélgica y Holanda, tres países ocupados, confiscaron 140.000 obras, a las que se suman decenas de miles de libros, manuscritos y muebles.
La Einsatzstab Reichsleiter Rosenberg (ERR) era el cuerpo especial nazi encargado de localizar y sustraer las obras de arte y luego las fotografiaban y clasificaban para tener constancia de las piezas saqueadas. Hitler encargó expresamente la elaboración del catálogo para tener un control y decidir cuáles formarían parte del museo que tenía intención de crear en Lintz, su ciudad natal. Lo recibió completo el día de su cumpleaños en 1943. En 1945, los Monument Men (nombre que reciben quienes durante la II Guerra Mundial protegieron y rescataron las obras de arte sustraídas por los nazis) encontraron 39 volúmenes de ese catálogo, que fueron presentados como prueba del saqueo en los juicios de Nüremberg.
Hasta el día de hoy sigue la búsqueda de estos libros, quedan muchos tomos por descubrir y pueden contener la pista para desentrañar parte del misterio de las obras de arte saqueadas. Recientemente aparecieron dos albumes, que estaban en manos de soldados americanos que los habían tomado como souvenir de la casa de Hitler en los Alpes y desconocían su relevancia. Uno de los volúmenes contiene fotografías de 69 pinturas anteriores a 1940, la mayoría de las cuales ya han sido restituidas a sus propietarios pero hay cuatro que siguen desaparecidas. El otro tomo incluye imágenes de 41 piezas de mobiliario pertenecientes a la familia Rothschild.
Si les interesa leer más sobre este tema, Robert Edsel (presidente de la Asociación Monument Men para la Conservación del Arte) escribió el libro Monument Men, que George Clooney va a adaptar para el cine.













