Mostrando entradas con la etiqueta Wim Delvoye. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Wim Delvoye. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de octubre de 2012

Historia del hombre que es una obra de arte

Si pensaban que el mercado del arte ya no los podía sorprender, están muy equivocados.
El artista belga Wim Delvoye comenzó en 1992 creando tatuajes en pieles de cerdo de mataderos y después siguió en cerdos vivos criados en una granja en China. Pero siempre su objetivo fue realizarlos en una espalda humana, usar a seres humanos como lienzos. Su idea se concretó entre 2006 y 2008 al tatuar la espalda de un joven suizo, Tim Steiner, con una virgen rodeada por símbolos rituales asiáticos y africanos. Esta es la espalda de Tim:

Hasta aquí nada del otro mundo, un joven tatuado como tantos otros que cruzamos todos los días por la calle, pero la artesanía no es arte. La diferencia, el hecho que lo convirtió en obra de arte, es que el tatuaje en la espalda de Tim Steiner fue adquirido por un coleccionista alemán de arte por €150 mil mediante un convenio coordinado por la galería De Pury & Luxembourg de Zúrich. La galería, el artista Delvoye y Steiner obtuvieron una parte del monto. A cambio, Steiner está obligado a mostrar el trabajo tres veces por año en exhibiciones públicas y privadas: el hombre se sienta de espalda conectado a su IPod durante dos horas y es contemplado por el público. Pero el acuerdo comercial va más lejos: precisa que a la muerte de Steiner su piel tatuada pasará a manos del nuevo propietario, el coleccionista de arte contemporáneo, Rik Reinking. También incluye una disposición que otorga al coleccionista el derecho de vender nuevamente el trabajo (ojo! solo la espalda) y,  además, está asegurado contra una eventual oposición de la familia de Steiner.  El suizo no podrá practicar  ningun deporte de riesgo ni tampoco montar en moto durante toda su vida, no vaya a ser que la obra resulte dañada.
Perturbador sin dudas,  una persona que se convierte en una obra de arte suscita preguntas éticas y legales. Estamos hablando de guardar la piel de alguien cuando se muera, es una obra de arte complicada. Supera las barreras de lo aceptable, no sólo en relación con el arte pero también en el ámbito moral y, en este sentido asusta porque es impredecible, pero a la vez hace reflexionar. Donar órganos para salvar vidas es legal y noble pero mezclado con arte el gesto pierde su utilidad y resulta cruel, macabro.¿Qué les parece?