
La historia oficial nos cuenta que el 27 de julio de 1890 Vincent van Gogh dejó el albergue Ravoux, en Auvers-sur-Oise, con pinceles y caballete. Regresó cinco horas más tarde, herido y murió en los brazos de su hermano Theo treinta horas después. Según el testimonio de la hija del dueño del albergue, de 13 años en ese momento, Vincent van Gogh habría respondido “sí” al doctor que le preguntaba si se había suicidado. Pero hoy el mundo del arte está convulsionado por una nueva teoría, una biografía publicada por los americanos Steven Naifeh y Gregory White Smith quienes afirman que en realidad fue asesinado por dos adolescentes, los hermanos Secretan, uno de los cuales habría afirmado que el pintor le robó su pistola . Quizás accidente, quizás acto deliberado, aseguran que la bala entró por el abdomen superior desde un ángulo oblicuo, no recto, como se podría esperar de un suicidio.
Los autores de esta tesis no son improvisados, ganaron un premio Pulitzer en 1991 por la biografía del pintor Jackson Pollock. Para desarrollar esta teoría trabajaron con archivos y documentos originales en el Museo Van Gogh en Amsterdam, reuniendo pruebas y testimonios, hasta leyeron las mismas novelas que leía Vincent en la época de su muerte.
Esta nueva hipótesis planteada en Van Gogh: The Life no solo replantea las circunstancias que llevaron a la muerte al pintor, también nos deja una gran pregunta: ¿ qué hubiera pasado con la cotización y el estrellato de Van Gogh que se forjaron a partir de la versión del suicidio? El mito se formó con el relato de sus depresiones, sus psicosis, la perdida de su oreja, su suicidio. Quizás otra hubiera sido la historia si Van Gogh hubiera muerto a los 80, anciano y con sus orejas intactas. No lo sabemos, solo espero que este atormentado personaje descanse en paz.
