Las historias sobre vandalismo no son nuevas y parecen nunca acabar. Esta vez le tocó a una obra del pintor español Pablo Picasso en un museo de EEUU. El hecho sucedió en Houston y fue filmado por el teléfono móvil de un testigo que quedó asombrado de ver lo que acababa de ocurrir frente a sus ojos. Un hombre, con rapidez y determinación, se acercó al cuadro Mujer en un sillón rojo de 1929, colocó una plantilla stencil sobre el lienzo y roció con spray escribiendo la palabra conquista y la figura de un toro grabadas sobre la superficie. Después huyó.
Los trabajos de reparación de la obra ya comenzaron y su pronóstico de restructuración total es bueno. Mientras, se están analizando los videos de seguridad y la filmación del testigo para tratar de identificar al vándalo.
Otra vez queda flotando la pregunta: ¿hasta dónde son seguros los museos? cámaras de vigilancia, cuidadores de sala, pero siempre hay un loco suelto imposible de controlar.