miércoles, 25 de abril de 2012
Hoy estoy en La Punta del Obelisco
Los invito a leerme en La Punta del Obelisco y a descubrir a una fotográfa que admiro muchísimo, Alessandra Sanguinetti.
viernes, 20 de abril de 2012
Marc Chagall o cómo debería ser el amor

Anna Scott: I can't believe you have that picture on your wall.
William: You like Chagall?
Anna Scott: I do. It feels like how being in love should be. Floating through a dark blue sky.
William:With a goat playing the violin.
Anna Scott: Yes - happiness isn't happiness without a violin-playing goat.
William: You like Chagall?
Anna Scott: I do. It feels like how being in love should be. Floating through a dark blue sky.
William:With a goat playing the violin.
Anna Scott: Yes - happiness isn't happiness without a violin-playing goat.
Si hay un artista cuyos cuadros son verdaderamente un viaje ensoñador y romántico, ese es Marc Chagall. En su obra se plasman optimismo y alegría, fascinantes equilibrios imposibles, un extraño tratamiento del color, la figura y el espacio y una manera muy particular de tratar los temas que elige.
La Mariée (La novia) es una oda al amor, una de las numerosas bodas de fantasía brotadas de su pinceles y es la pintura que aparece en la famosa escena de la película Notting Hill. Fue elegida por el guionista Richard Curtis, fan de la obra de Chagall y que considera que La Mariée representa "un anhelo sobre algo que está perdido". Para poder usar su imagen en el film, los productores, necesitaron la autorización de sus dueños, coleccionistas japoneses. Además, se comprometieron a, una vez finalizado el rodaje de la pelicula, destruir la copia utilizada, para que la falsificación no tuviera chance de entrar al mercado y creara problemas.
Esta fantástica obra y muchas más se encuentran ahora en exposición en el Thyssen Bornemisza de Madrid, formando parte de la primera gran retrospectiva dedicada a Marc Chagall. La muestra destaca su trayectoria como uno de los artistas más importantes del siglo XX y su estilo personal inconfundible. Una muestra ideal para los que creemos que la felicidad del amor no sería total sin una cabra tocando el violín.
Etiquetas:
Marc Chagall,
Notting Hill,
Thyssen Bornemisza
lunes, 16 de abril de 2012
El selecto y polémico club de las pinturas de Miguel Ángel
El genio renacentista Miguel Ángel se consideraba a sí mismo solo un escultor. Aún cuando trabajaba en la obra pictórica de la Capilla Sixtina afirmaba que él no era pintor, no creía que ese fuera su medio y consideraba los cuadros como simples objetos comerciales. Es por esto que, aparte de la Capilla Sixtina, solo ha quedado una obra, el Tondo Doni de la Galería de los Uffizi en Florencia, atribuida sin discusión a Miguel Ángel. Claro, hay otros cuadros dando vueltas, pero los expertos no logran ponerse de acuerdo sobre si fueron ejecutados por MA o no.
El último hallazgo es una "Piedad"que, de confirmarse que se trata de una obra perdida de Miguel Angel, podría catalogarse como el descubrimiento de arte del siglo. Y lo curioso es que estuvo colgada durante años en el departamento de los Kober, una familia estadounidense de clase media. Lo llamaban "el Mike" y una vez, jugando con una pelota de tenis, los niños de la casa lo golpearon, pero no ocurrió nada grave. Años después, el cuadro se cayó mientras lo limpiaban y el marco se rompió. No querían pagar un marco nuevo y decidieron empaquetarlo con sumo cuidado y dejarlo en un lugar seguro: detrás del sofá. Allí permaneció durante 27 años, hasta que el dueño de casa, jubilado y con tiempo disponible, decidió investigar si, tal como se mencionaba en la tradición familiar, la pintura era en realidad un Miguel Ángel. Indagando en la historia de la pintura se contactó con Antonio Forcellino, un restaurador de arte e historiador italiano, quien, a pesar de su escepticismo, decidió visitar la casa de los Kober en las afueras de Buffalo para ver la pintura.
Forcellino sometió al cuadro a pruebas científicas (análisis infrarrojos y exámenes de rayos X) y logró recontruir la historia de su procedencia: afirma que la obra fue un regalo de Miguel Angel a su amiga Vittoria Colonna, pasó de manos entre dos cardenales católicos y a la larga terminó en manos de una baronesa alemana de apellido Villani. Villani lo regaló a su dama de honor Gertrude Young, quien fue la cuñada del tatara abuelo de los Kober y ella luego lo envió a los Estados Unidos en 1883.
No hay una forma científica definitiva para atribuir una pintura, sólo el peso de la opinión y análisis de los expertos determinarán si se trata de un Miguel Ángel o no. Más allá del convencimiento de Forcellino aún queda definir si esta obra pasará a formar parte del selecto club de las pinturas de Miguel Ángel. Y a valer cientos de millones, por su puesto.
viernes, 13 de abril de 2012
Ron Wood también pinta
Ron Wood es conocido por ser miembro de los legendarios Rolling Stones pero se define a sí mismo como "un pintor que toca la guitarra". Wood, que cumplirá 65 años el proximo junio, acaba de inaugurar una muestra con sus obras en la galería Broome Street Gallery, de Nueva York. Allí expone alrededor de cien cuadros y bocetos bajo el titulo de Faces, time and places (Caras, tiempo y lugares) la mayoría coloridos retratos al óleo de íconos de la cultura popular a los que Wood ha conocido y con los que ha trabajado en diferentes momentos de su carrera. No faltan naturalmente sus compañeros de grupo Mick Jagger, Keith Richards y Charlie Watts, así como otros músicos como Jimi Hendrix, Jimmy Page y Eric Clapton; actores como Al Pacino y personajes a los que admira como el boxeador Muhammad Ali. La mayoría de los cuadros no están a la venta, pertenecen a un multimillonario americano fanático de Ron.
Wood no es ningun improvisado, estudió en el Ealing Art College de Londres y trató de ganarse la vida como artista plástico antes de hacerse un nombre tocando el bajo y la guitarra en bandas. Ahora, consagrado como músico, busca mostrarle al público que puede pintar ¿Qué les parece? ¿Conocían esta faceta de Ron Wood?
martes, 10 de abril de 2012
El reality show de Ai Wei Wei
El artista chino Ai Wei Wei no se da por vencido. Estoy segura que recuerdan sus problemas con el gobierno comunista chino: detenido sin cargos en abril del año pasado, fue liberado tras 81 días luego de las presiones de las organizaciones internacionales de derechos humanos. A fin de año la revista Art review lo nombró el artista más poderoso del arte contemporáneo y el diario francés Le Monde lo coronó como personalidad del 2011. Sin embargo estos reconocimientos no cambiaron su situación. Ai Wei Wei se encuentra en régimen de libertad vigilada y asediado por las autoridades chinas, quienes no toleran su activismo político, su lucha por las libertades civiles y sus denuncias de abusos.
Su más reciente acción para protestar por la falta de libertades en China fue la semana pasada: decidió compartir en su web www.weiweicam.com la intimidad de su hogar al estilo del programa Gran hermano. Instaló cuatro videocámaras con conexión a Internet 24 horas en su domicilio para que los internautas pudieran "controlar" sus movimientos. El artista lo hizo con el objetivo de protestar por la decena de cámaras que la policía tiene instaladas para controlarlo a él. La censura no tardó en llegar, en menos de 24 horas las autoridades bloquearon su página que permanece en blanco. Tras recibir una llamada telefónica de las fuerzas de seguridad, el artista comunicó (a través de su cuenta en Twitter) que "las cámaras han sido apagadas" y se despidió con un "Adiós voyeurs".
Una vez más Ai Wei Wei nos muestra el lado oscuro del gran país comunista: la falta de libertad y, además, ilustra la importancia de Internet como medio de expresión de la sociedad china, algo que inquieta al gobierno de Beijing.
miércoles, 4 de abril de 2012
Cómo comprar un Picasso por u$s 14
Los mercados de pulgas y negocios de segunda mano son una alternativa económica para comprar objetos que, nuevos, se escaparían de nuestro presupuesto. Otras personas los recorren buscando algo especial, algo coleccionable. Y están los que se dejan sorprender, curiosean, miran, revuelven, hasta que algo los encuentra a ellos. Y si no habría que preguntarle a Zachary Bodish de Ohio, quien el pasado 1° de marzo se dirigió a una tienda en busca de muebles kitsch. Lo único que le llamó la atención fue un poster, una litografía que compró por la suma de u$s 14. Al llegar a su casa descubrió que la imagen tenía una firma en tinta roja en una de sus esquinas acompañada de los números 6/100. Y resultó ser la firma de Picasso. El póster podría ser el sexto de una serie de 100 originales y numerados -según se deduciría de la indicación 6/100 en la esquina del afiche, de acuerdo con los expertos- que el pintor realizó en 1958 para anunciar una exposición de sus cerámicas en Francia.
Los expertos aseguran que podría alcanzar los US$ 6000 en una subasta. En 2006, Sotheby's vendió un ejemplar similar de la serie por US$ 4600. Un año después Christie's subastó otro por US$ 4700. Bodish no se ha decidido a vender su adquisición. No se hará rico con la imagen pero no todos los días se encuentra un Picasso. Por las dudas, sigamos buscando. Quién sabe si no somos capaces de descubrir casualmente una obra valiosa.
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