Adolf Hitler es conocido por su historia política y como líder del nazismo, pero son pocos los que conocen su pasión por el arte. Hitler escondía bajo su terrible personalidad una sensibilidad hacia las artes, especialmente la pintura y el dibujo. Durante su adolescencia intentó ingresar en la Academia de Bellas Artes de Viena, pero no logró ser admitido dado que no poseía el talento suficiente. Durante sus años de juventud en Viena trató de ganarse la vida como artista, vendiendo sus pinturas pero no tuvo mayor exito. Solo vendía acuarelas que se utilizaban para realizar postales y a duras penas lograba sobrevivir, sin embargo estos años, según sus propias palabras, fueron los mejores de toda su vida. Lentamente fueron muriendo sus sueños de vivir del arte y, deprimido y desilusionado fue buscando muletas emocionales para justificar su fracaso. Ya todopoderoso, prohibió que sus obras fueran exhibidas o que se escribiera sobre su arte. Sospechaba que su mediocridad como pintor podría afectar su imagen de “gran estadista y generalísimo del Tercer Reich”.
Uno de sus biógrafos, Joachim Fest, afirma que "Exceptuando el arte, para él realmente no existía nada". Tanta era su pasión que, una vez en el poder, liberó del servicio militar a los artistas y se dedicó a coleccionar obras. Su colección llegó a tener unas 45 piezas que, luego de la Segunda Guerra Mundial, desaparecieron.
Esta semana, siete de las obras de arte de la colección y que se consideraban perdidas, han sido halladas en un monasterio checo. Las pinturas fueron encontradas en el monasterio de Doksany, situado a 50 kilómetros al norte de Praga, y su valor alcanzaría los dos millones de euros. Una de las piezas halladas es la favorita de Hitler, "Recuerdo de Stalingrado" de Franz Heichhorst.
¿Sabían de esta faceta artística de Hitler? ¿Qué les parece?





