
El pasado 3 de abril el regimen comunista chino detuvo al artista Ai Weiwei en Pekin y desde entonces nada se sabe de él. Ai Weiwei es uno de los artistas más conocidos de China y uno de sus críticos de más alto perfil, y ahora está siendo investigado por “delitos económicos”, según admitieron autoridades chinas, aunque no dieron más detalles de las acusaciones ni de su paradero.
Ai Weiwei es un personaje clave en el arte contemporáneo chino en las últimas dos décadas y ha expuesto sus obras en todo el mundo, convirtiendose en la estrella de la Documenta de Kassel en 2007. Sus ideas contestarias, tales como calificar los Juegos Olímpicos como un "evento vacio"controlado por el gobierno y ajeno al ciudadano de a pie le fueron ganado la antipatía del regimen. A través de su activismo y su arte se ha pronunciado en contra de las violaciones a los derechos humanos e instado a Pekín a reformar su sistema político. Las consecuencias no se hicieron esperar: En enero, las autoridades derribaron su estudio de Shanghái y en febrero suspendieron su primera gran exposición en Pekín. Hoy sigue desaparecido y la indignación y los reclamos por su paradero crecen en varias partes del mundo. Pekín, sin embargo, rechaza las exigencias como una “injerencia” en asuntos internos.








